¿Qué aporta un objeto BIM al proyecto?

¿Qué aporta un objeto BIM al proyecto?

 

Si hablamos de un objeto genérico, podemos decir que aporta información (más o menos exacta de un producto), sin embargo, cuando hablamos de un objeto de marca podemos decir que aporta Información más Identificación del autor o fabricante susceptible de proveer en un futuro dicho producto.

La prescripción de un producto genérico, es útil en una fase temprana del diseño (LOD 100 o incluso LOD 200), pasada esta fase, un objeto genérico tiene un techo o tope de aportación de datos y calidades al proyecto, en cuyo caso es necesario sustituirlo e incorporar un objeto de marca. Esto es así, porque al ejecutar la obra, Si o Si, se han de comprar los productos y materiales del mercado “real”, y ello conlleva comprar marcas reconocidas e incluso marcas blancas (detrás de una marca blanca hay una empresa que ha de responder por ese producto).

 

Necesidades de información en los proyectos BIM

 

El valor de la información de un Objeto BIM de Marca.

Podemos decir que, el objeto de marca, es la representación virtual del producto tal cual es en la realidad (esto desde un punto de vista de la construcción y no desde la producción del producto). Con ello podemos predecir y comprobar cómo quedará el producto y que comportamiento tendrá una vez ejecutada la obra.

 

 

 

 

Del objeto BIM de marca podemos distinguir a la vez dos situaciones; la primera se daría en el caso que incorporemos un objeto BIM de calidad (en información y gráfica) y la segunda cuando incorporemos un objeto BIM sin calidad (Información desordenada, inexacta, sin datos, falseada, exceso de peso del archivo, un sobre-grafismo, etc).

Objetos BIM de Calidad

Es una herramienta de trabajo que acelera la toma de decisiones. El objeto BIM de calidad, aporta información fiable (Recordemos que lo destacable del BIM, es su “I”, information) y ello configura el objeto de su incorporación al proyecto.

Para hacernos una idea más exacta, cuando compramos en una tienda de construcción cualquier producto, si somos diligentes leeremos el etiquetado del producto (a no ser que tengamos experiencia previa con el mismo) y veremos si responde o no a las necesidades que buscamos. En otras palabras, el etiquetado nos aporta información para tomar la decisión de comprar o no. Esto mismo sucede en un entorno virtual; en base a la información que nos aporta el archivo electrónico sabremos si responde o no a las necesidades que queremos cubrir.

 

Información básica requerida

 

 

No obstante, hay otro acto que condiciona que el objeto BIM de calidad se prescriba en el proyecto, que es la “técnica” que aplica el profesional al incorporarlo. Si lo hace correctamente se podrán extraer mejores datos, representaciones del proyecto y mejores cálculos, de hacer una incorrecta adhesión del archivo BIM se estaría desaprovechando el potencial de datos y su usabilidad por otros profesionales.

 

Punto de Equilibrio de Calidad de un Objeto BIM

 

Objetos BIM sin calidad

La consecuencia de incluir en proyecto un archivo de producto BIM sin calidad, es desde una perspectiva técnica una mala experiencia para el profesional que lo prescribe, ya que dicho archivo genera más problemas que beneficios (es un anti-BIM). El resultado en este caso, es que el archivo no aporta datos útiles al proyecto, el profesional a la vez lo termina descartando, ya sea porque es inexacto o porque genera problemas en el archivo principal del proyecto. Por otra parte, el impacto de imagen de marca es negativa para el profesional, ya que asocia la marca a un archivo BIM sin calidad

Otro inconveniente de prescribir un objeto BIM sin calidad, es que, si no ha pasado un buen filtro de control de calidad, sobre su aplicabilidad e información, se terminará prescribiendo un producto que es inexacto con el fin que se persigue en la obra, y ello condicionará el resultado deseado (errores y sobrecostes). En tal sentido el modelador BIM o BIM Manager ha de tener la diligencia debida y responsabilidad para detectar los objetos BIM sin calidad y descartarlos antes de que entren en el proceso de ejecución, a esto se la llama Prescripción responsable.

 

 

Pensemos por un momento que prescribimos objetos BIM sin calidad (sin saber si va o no funcionar correctamente), luego se compra el producto y se colocan en el proyecto, pasado un tiempo se comienza a ver que el producto prescrito no contiene la calidad necesaria y ello se manifiesta con fisuras, roturas, despendimientos, etc. Se genera un daño a la propiedad o a terceros que hay que responder. En este caso con BIM se podrá detectar que agente ha prescrito el producto, o si el fabricante ha informado correctamente sobre su producto o incurrido en engaño o publicidad engañosa, o si se ha manipulado la prescripción del producto a último momento reemplazando el producto por otro distinto, y por último quién es el responsable.  Los software BIM generan un rastro digital, que se convertirá en prueba electrónica en caso de necesitarla en un procedimiento judicial.

 

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